Nito fue el amor de mi vida...

Cuatro meses antes de que su marido, Nito Artaza, fuera elegido senador por Corrientes, ella decidió separarse definitivamnete después de 18 años juntos, un hijo (Leandro, 15) y “algunas idas y vueltas”. A los 42, Cecilia –que se define como bailarina, vedette y actriz– quiere volver al teatro. ¿Se va a poner las plumas para competir con su ex? Antes, cuenta la verdad sobre su divorcio, las infidelidades y las situaciones que la obligaron a dejar de pelear por su matrimonio.

Piernas infinitas y una sonrisa enorme. Cecilia Oviedo (42) cruza la avenida 9 de Julio en sensual zarandeo, sin mirar atrás. Algunos hombres, ocasionales testigos de la escena, voltean su cabeza y arriman unos urbanos piropos. La vista de Cecilia se mantiene erguida hacia el horizonte. Esa actitud que revela frente a la lente fotográfica de GENTE y al equipo de producción, resulta ser la misma que la ex mujer de Nito Artaza (49) decidió tomar para su vida. De ahora en más, dice, todo está por venir, por delante. Con las culpas escurridas, Cecilia se aventura a lo que viene. “Tengo ganas de volver a trabajar en lo mío, en el espectáculo. ¿Por qué ahora? Cuando una toma una decisión, hay una serie de factores que se cruzan. Son varias las cosas que fuiste analizando, evaluando y considerando hasta dar el paso. El hecho de haber avanzado muchísimo en mi carrera universitaria como traductora pública, hizo que me relajara y me conectara con otras cosas mías”, se entusiasma. “Yo me ocupé de formar mi familia. Puse toda mi energía en apoyar a mi ex marido, ¿entendés?”.

Nito fue el amor de mi vida... Pero le perdí la confianza | 02

–¿Relegaste cosas tuyas para estar junto a Nito?
–Bueno, yo lo elegí. Nito fue el amor de mi vida, y lo seguí a morir. Por eso no siento que renuncié a cosas por él, sino que las elegí. Nunca vi lo que dejaba, sino lo que tenía. Leandro (15), nuestro hijo, es el sol de mi vida. Para mí, ser una mamá presente no tiene precio. Aparte, no necesitaba de la profesión. En la vida siempre hay que elegir… Lo importante es que la elección te llene lo suficiente como para no sentir la pérdida. Y a mí Nito me colmaba.
–¿Estás resentida con tu ex marido?
–Jamás. Siempre disfruté. Además, estaba cansada del medio y necesitaba un equilibrio interno: escaparles a la frivolidad, al gimnasio y las clases de baile, a las dietas. Por esa razón me anoté en la Universidad de Belgrano y empecé la carrera de traductora pública.
–Y ahora, ¿otra vez vedette? Se habló de un contrato con Carmen Barbieri, para competir con Nito en el verano…
–Hablé con Javier Faroni para sumarme al espectáculo de Carmen, es cierto. Pero no sé si volvería a las plumas. Por ahora escucho las propuestas y las medito. Si me preguntás, me gustaría probar otros rumbos. Conducir un programa, hacer radio o trabajar como actriz. Logré un bagaje de cultura que me da la seguridad
para afrontar otras cosas.
–Después de tantas idas y vueltas, ¿creés que esta separación con Artaza es definitiva?
–Una siempre tiene nostalgia de las cosas lindas. Tuvimos una relación muy apasionada… pero bueno, llegó a su fin. Y Nito, como marido y pareja, ya es parte de mi pasado. La crisis arrancó cuando dejamos de tener el mismo proyecto. Y en ese desencuentro yo remé todo lo que pude.
–Como canta Serrat: “Sería fantástico que coincidiésemos…”.
–Exacto. Pero, de repente, cada uno estaba mirando para lugares diferentes.
–¿Costó reconocer ese fracaso?
–Claro. Aunque como dice mi psicóloga, “si uno no quiere, dos no pueden”. Y yo siento que luché hasta el final por mi familia. Le puse mucha garra. Por eso se produjeron tantas idas y vueltas. Porque yo me decía a mí misma: “Bueno, Cecilia… Probá una vez más”. Me separé de Nito en 2004, después de trece años juntos. Estuvimos dos años y medio separados. Tuvimos una pequeña reconciliación el verano pasado, pero ni nosotros sabíamos de qué se trataba. Nuestra pareja funcionó un tiempo, ésa es la verdad. Llegué a
tener años muy felices junto a él, etapas maravillosas. Lo hemos hablado y todo, y coincidió con el proyecto de tener a Leandro y su lanzamiento como productor…
–¿La política los distanció?
–No, y lo quiero aclarar. La política no tuvo nada que ver en nuestra separación.

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Cecilia deja de hablar. Se atropella con algunos monosílabos y hace un stop. Silencio. Piensa unos instantes, toma un poco de café y sigue. Decidida, con las palabras precisas, retoma la charla. A partirde aquí, una Cecilia desconocida, casi inédita.
–Decías, entonces, que la política no influyó en la separación…
–Exacto. Pasaron cosas que rozaron la falta de respeto. Nito me reconoció muchos errores que había cometido, me pidió perdón y yo le di otras oportunidades. Pero a veces es muy difícil volver de ciertas cosas. Una perdona, pero la falta de respeto es muy complicada de remontar, aunque lo intentes. Yo me planteé hasta qué punto influí para que sucedieran determinadas cosas. Pero algo estaba roto. Y fueron muchos factores…. No quiero que la gente crea que todo se centra en aquel escándalo mediático, que obviamente nos lastimó (N. de la R.: Cuando Cecilia Milone confesó haber mantenido una relación clandestina con Artaza durante siete años).
–No sólo fueron infidelidades…
–No, hay muchas formas de faltar el respeto. La infidelidad es una forma. El no dejarte ser y subestimarte, otras. Hubo una etapa en la que no me sentí respetada en nada. Y fue muy difícil recomponer las cosas con alguien que me había faltado tanto el respeto. Esto no tiene nada que ver con el cariño ni con el amor, que aún sobrevive. Nito es una muy buena persona y un padre excelente. Pero él, como hombre, se equivocó tantas veces, que se hizo difícil recomponer la pareja. Le perdí la confianza. Probé todas las maneras; creía que se podía un poco más. Soy una defensora de la familia, porque no concibo la vida sin amor, pero esta
vez se acabó.
–¿Hace cuánto tiempo se separaron?
–Cuatro meses…
–¿Te imaginás enamorada nuevamente?
–Sigo creyendo en el amor. A veces siento que ya no hay hombres… Pero, bueno… En esta historia, con tantas idas y vueltas, nunca se sabía bien si yo estaba sola o no, entonces los muchachos no se me acercaban. Si me preguntás, no me propongo formar pareja.
–Pero…
–Me encantaría, lo admito. Estaría bueno volver a enamorarme, pero no sé si estoy dispuesta a la convivencia.
–¿Te animarías a una relación como la de Cecilia Roth y Gonzalo Heredia, con 25 años de diferencia?
–¡A la Roth la felicito, la aplaudo! Yo no tengo rollos con el tema de la edad. Así que dejo que la vida me sorprenda, en todos los aspectos. Ojalá de ahora en más todo fluya.

Nito fue el amor de mi vida... Pero le perdí la confianza | 04

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